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Consejos para evitar la morosidad en tu comunidad de vecinos

24 Ago, 2023

La morosidad en una comunidad de vecinos puede ser una fuente constante de preocupación y conflicto.

Cuando algunos propietarios no cumplen con sus obligaciones financieras, los gastos comunes se ven afectados, lo que dificulta la realización de proyectos importantes y el mantenimiento adecuado de las áreas comunes.

Un propietario se considera moroso cuando no se encuentra al día en los pagos que está obligado a hacer a la comunidad de propietarios. Esta deuda puede abarcar tanto las cuotas ordinarias como las derramas extraordinarias.

El propietario moroso no podrá hacer uso de su derecho de voto, pero si podrá asistir a la junta y participar en las deliberaciones.

En este artículo, te presentamos algunos consejos prácticos para evitar la morosidad y fomentar un ambiente de colaboración entre los vecinos.

 

1.-Establecer una política de cobro clara y justa:

La comunidad debe contar con una política de cobro clara y justa para los pagos de gastos comunes. Esta política debe estar documentada y comunicada a todos los vecinos, asegurándose de que comprendan los plazos y las consecuencias de la morosidad.

Es importante que se apliquen los mismos criterios de manera equitativa a todos los propietarios para evitar conflictos y malentendidos.

 

2.- Fomentar la transparencia financiera:

La transparencia en la gestión financiera es esencial para ganar la confianza de los vecinos. Realizar juntas periódicas donde se presente y explique detalladamente el estado de cuentas y los proyectos en curso ayuda a que todos comprendan la importancia de los pagos puntuales y cómo éstos benefician a la comunidad en su conjunto.

 

3.- Unificar los métodos de pago:

Es fundamental que todos los propietarios cuenten con la domiciliación de sus pagos a la comunidad. De esta manera, se garantiza que todos abonen sus cuotas en una misma fecha y con los importes acordados en las juntas de propietarios.

Este enfoque facilita enormemente el seguimiento de los recibos, en comparación con aquellos pagos realizados mediante transferencia u otros métodos, los cuales demandan un seguimiento más exhaustivo para asegurar el cumplimiento puntual de los pagos.

 

4.- Mantener una comunicación activa:

La comunicación abierta y constante entre la administración de la comunidad y los vecinos es clave para prevenir la morosidad. Recordatorios amigables sobre las fechas limite de pago y el estado de cuentas pueden ayudar a mantener a todos informados y comprometidos con sus responsabilidades financieras.

Debe recordarse periódicamente a los propietarios que tienen deudas con la Comunidad los importes pendientes para que posteriormente en las Juntas no puedan aludir a la falta de comunicación por parte del administrador.

 

5.- Fomentar el diálogo y la empatía:

Cuando surgen dificultadas financieras en la comunidad, es importante fomentar el diálogo y la empatía entre los vecinos. Alentar un ambiente de apoyo mutuo puede facilitar la resolución de problemas financieros antes de que se conviertan en deudas importantes.

 

6.- Actuar de manera proactiva y en los tiempos adecuados

Si un vecino comienza a retrasarse en sus pagos, es fundamental actuar de manera proactiva. Contactar a la persona deudora, comprender su situación y buscar soluciones colaborativas puede evitar que la deuda aumente y que la morosidad se convierta en un problema mayor.

Hay que poner unos límites tanto temporales cómo de cantidades de las deudas comunitarias.

Cuando mayor sea el importe y el tiempo que se tarda en reclamar, más complicado será llegar a acuerdos que faciliten el pago de la deuda pendiente.

 

7.- Financiar las obras obligatorias:

Cuando nos encontramos ante obras obligatorias por cuestiones legales, o es necesario pasar la Inspección Técnica del Edificio (ITE) o el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), es fundamental adoptar un enfoque responsable para adaptar los gastos a las posibilidades de todos los vecinos. Te recomendamos:

-Obtener diferentes presupuestos y evaluar opciones. No siempre la alternativa más económica es la más adecuada en términos de calidad y durabilidad.

-Buscar ayudas y subvenciones para mitigar el impacto financiero de las obras obligatorias.

-Buscar financiación para las obras y no esperar a tener que hacer derramas que se demoran mucho en el tiempo y aumentan la morosidad.

 

8.- Contratar con la compañía de seguros el servicio de recobro de morosidad

La mayoría de las aseguradoras ofrecen esta posibilidad, lo que puede resultar beneficioso en términos de reducción de los costos asociados a la reclamación judicial, en caso de ser necesario en el futuro.

 

“El propietario moroso no tiene derecho de voto en las juntas de vecinos, por eso es importante que le recordemos la importancia de encontrarse al día en sus pagos, y en el supuesto de una dificultad financiera que proponga acordar un plan de pagos con la comunidad” comenta Mercedes Blanco, Directora de Vecinos Felices Administración de Fincas.

 

Evitar la morosidad en la comunidad de vecinos es una responsabilidad compartida entre todos los propietarios y la administración. Al seguir estos consejos, podemos promover un entorno armonioso donde todos contribuyan responsablemente al bienestar común. La prevención es la clave para mantener una comunidad sólida y próspera.

Fuente: Colaboración de Vecinos Felices con Fotocasa Life

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